Clientes de esta humilde tienda

¿y aquí quién atiende?

Mi foto
Bogotá D.C., Colombia
Publicista (de los pocos orgullosos de serlo que quedan), especialista en marcas y Máster Jedi en mercadeo estratégico. Diatribero sin remedio, apologista de la razón, escritor, columnista y ecumeniquista. En Twitter me encuentran entre trinos perdidos calibre 36: @donnyrossoff

viernes, octubre 11, 2013

La vida no es difícil, es incómoda.

Múltiples crisis han afectado a nuestro país, así nuestro 'Santo' jure lo contrario en cada alocución, por eso la tienda que hoy reabrimos estuvo un tiempo cerrada. En todo caso se prepara una gran remodelación y muchos nuevos artículos en sus anaqueles de manera frecuente, por lo cual los estaremos invitando a que vengan, compren, roben y se pongan este lugar de ideas, de ruana (aunque el Paro Campesino también nos perjudicó un poco).



Que tire la primera piedra aquel que se sienta bien remunerado en su trabajo. Que promulgue la primera arenga ese que trabaja desarrollando el oficio con el que soñó cuando era pequeño... Esto no incluye a nuestros HPs (honorables parlamentarios), quienes en este preciso instante saltan felices por los pasillos del congreso gracias a una prima -no muy lejana- de casi 8 millones de pesos, aprobada por nuestro "dulce" mandatario.

Las crisis económicas son como las brujas, nadie ha visto una, pero que las hay las hay. Siempre estamos renegando de la situación del país (y esta apreciación se puede leer en y desde cualquier latitud). Nunca nos alcanza, "los lunes son siempre lunes", "mi jefe sabe menos que yo", "estoy cansado" y "voy a empezar a buscar", son las frases más asiduas entre los asalariados de cualquier profesión. Lo cierto es que poco hacemos por cambiar esa situación agobiante. Algunos siguen esperando el premio gordo o el príncipe verde (por aquello del color del billetico); el familiar rico y su herencia de novela o simplemente seguir mirando la pared de la cocina y esperar que el que haya habitado su apartamento antes que usted, haya sido un 'traqueto' de poca monta a quien sacaron corriendo y no tuvo tiempo de sacar su mal habida riqueza. 

¿Cómo solucionarlo? Créame, si yo tuviera la verdad en mis manos estaría en las noches de la tele colombiana dando 'Actitud Positiva 2' y escribiendo libros que me sacaran y lo sacaran a usted de la diagnosis arriba mencionada. En todo caso lo más cercano a la verdad con respecto a este asunto, lo encontré hace poco en una campaña de publicidad, la cual creo halló, no sé si de manera casual o providencial, la solución a todos nuestros problemas laborales.

Se trata de campaña emprendida por la reconocida marca de ropa Converse. Gestora de los legendarios tenis 'Chuck Taylor' (los únicos tenis del mundo que entre más sucios estén, mejor se ven), los cuales son, en este caso, los protagonistas de este mensaje. Como es habitual en los comerciales y acciones vemos jóvenes irreverentes, desarrapados (desguarambilados, dirían los abuelos), en fiestas, corriendo bajo la lluvia, díscolos, despreocupados... Hasta ahí, bien, pero el "cabezaso" tiene que ver con el eslogan y lo que este encierra: LOS ZAPATOS SON ABURRIDOS, USA TENIS CONVERSE.



Si alguna vez me puse corbata para ir al trabajo, no fueron dos. De alguna forma la dinámica de la publicidad (¡gracias a Dios!) no tiene un código de vestuario, por eso los que trabajamos en este ámbito primamos la comodidad sobre el protocolo. Naturalmente eso nos hace acreedores de los odios furtivos de los demás. En repetidas ocasiones fui víctima de la mirada recelosa de mi hermano y de mi padre, que al verme partir en tenis, mientras que ellos ajustaban su corbata y amarraban sus bien lustrados zapatos, bufaban comentarios sarcásticos... "rico ir a trabajar así", "¿Por qué no se va en sudadera?". Yo emprendía mi viaje y sentía el desprecio fratricida y paternal de mis familiares, lo cual me hacía pensar, "¿si tanto les molesta, por qué no se van en tenis a la oficina?". De hecho la pregunta es para todos aquellos a quienes les toca usar corbata y zapatos aburridos.

Estoy profundamente convencido de que si se estableciera un protocolo de "vístase como se le dé la gana" en las entidades estatales, tal vez aumentaría la productividad, los tiempos de espera serían menores y la gente que allí trabaja no estaría haciendo cara de revólver todo el santo día. En tenis los regaños del jefe no serían tan dolientes, los buses serían más fáciles de alcanzar, las mujeres no manejarían tan "bien"... Quién quita, como en otro comercial que vi, podríamos ver a altos ejecutivos jugando un "picado" a la hora del almuerzo versus los cosacos de la construcción adyacente a cualquier edificio.

Imagínense a los líderes mundiales negociando algún acuerdo en jeans y camiseta. El Consejo de las Naciones Unidas sesionaría mucho mejor si los cancilleres y presidentes de todos los países estuvieran cómodos parados sobre sus tenis viejos y percudidos. ¡El mundo sería mejor!

Desde estas letras extiendo una gran invitación a que el aburrimiento lo dejemos en la casa y convirtamos en manifiesto ese viejo dicho que reza: la comodidad ante todo... O bueno, si Converse lo permite: ¡los zapatos son aburridos, usa tenis!







No hay comentarios.: