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Bogotá D.C., Colombia
Publicista (de los pocos orgullosos de serlo que quedan), especialista en marcas y Máster Jedi en mercadeo estratégico. Diatribero sin remedio, apologista de la razón, escritor, columnista y ecumeniquista. En Twitter me encuentran entre trinos perdidos calibre 36: @donnyrossoff

sábado, marzo 21, 2015

Irse o no irse, esa es la cuestión

El tercer tiempo, es una tradición en el fútbol aficionado. Todos aquellos que lo practicamos, sabemos que después de jugar un "dominguero" con tus amigos, ¡qué bueno es tomarse una cerveza fría y hacer, lo que según los participantes, es el equivalente a una charla técnica! 

Pues bien, de un tiempo para acá, las charlas con mis amigos del equipo de fútbol han tenido un tema repetitivo y algo distante del mundo futbolístico... ¡Irse de Colombia!

Dos o tres situaciones de partido, dos o tres cervezas acabadas y alguien saca casualmente el tema político, el suceso de orden público, la atrocidad de la semana o alguna de las plagas que conlleva vivir en la Bogotá Humana de Petro. El tema deja de ser circunstancial para volverse reflexivo. No aburre, al contrario, apasiona, desenreda la lingüística de todos, el debate gana en visiones y opiniones, la cerveza se "evapora" más rápido de lo normal y la conclusión es siempre la misma pregunta: ¿irse o no irse de Colombia?

Hoy 20 de marzo, dizque Día de la Felicidad (?), y después de una semana frenética de trabajo, me tomé una "microvacación" para escribir acerca de una idea que parece estar tan latente como un volcán dormido en la cabeza de la mayoría de colombianos.

"Si no hubiera visas, ni problemas de vivir de ilegal y existiera la libertad de elegir el país del mundo en el que querrías vivir, ¿cuál elegirías?" preguntaba un periodista en una emisora hoy por la mañana... La pregunta me quedó sonando. El comunicador siguió hablando del tema: "...Una firma de investigación y consultoría hizo una encuesta con esa pregunta y un 51% dijo que se quedaría en Colombia...". 

¿51%? bajo porcentaje si tenemos en cuenta que Colombia es considerado el segundo país más feliz del mundo (?). 
(http://www.semana.com/vida-moderna/articulo/colombia-el-segundo-pais-mas-feliz-del-mundo/414273-3)

Por eso decidí compartir las razones por las cuales saldría despavorido de este país, y las causas por las cuales no lo haría.

Razones por las que me iría de Colombia
  • La corrupción. Para mí no existe otra enfermedad tan desencadenante de todos los problemas que tiene este país. Miguel Nule (sí, el del carrusel) dijo que la corrupción es inherente al colombiano... Yo le creo. Estoy mamado de vivir en el país del CVY (cómo voy yo), de las mordidas, del atajo, del vivo vive del bobo y de la malicia indígena.
  • La ignorancia. Somos ignorantes, no estamos informados ni educados pero peleamos como si lo estuviéramos. Cambiamos un voto por un tamal, y luego nos quejamos todo el tiempo. Estoy mamado de vivir en el país de las marchas, de los disturbios, de los paros y de las tutelatones. Me mama vivir en un país gobernado por idiotas, elegidos por una idiota mayoría.
  • Los vecinos. No puedo creer que Colombia esté corriendo a ser, en el futuro cercano, la Venezuela de hoy. No entiendo cómo podemos indignarnos ante el terrorismo en otros países (a lo #JeSuisCharlie), llorar los muertos ajenos y sufrir por las barbaridades que se hacen en otras latitudes, mientras que aquí a cualquier acto similar le llamamos "insurgencia", "revolución", y últimamente, "voluntad de paz". Estoy mamado de vivir en un país tan ridículamente cínico, que va para el infierno cagado de la risa.
  • Lo extremistas que somos. Aquí no hay puntos intermedios, estamos en el país de ricos y pobres. Si usted no está comiendo mierda, es un oligarca. Si usted no es de izquierda, es un facho; si no es de derecha es un guerrillo, si usted no es negro, por descarte es blanco; si no asiente, niega; aquí usted no opina, impone; o manda o hace caso. Estoy mamado de vivir en un país que lo único que tiene de diverso es su fauna y su flora.
  • Tanta "mala leche". Por más campañas y vainas que se hagan, no se puede negar que este país huele a kumis de tantas personas "mala leche" que hay. Es noticia cuando alguien devuelve algo que se encontró. Si un policía aprehende a alguien, es un tombo hp, si no lo hace es un inepto que no sirve para nada. Aquí usted pone la direccional para cambiar de carril y ahí mismo el que viene en el carril contiguo, acelera casi hasta estrellar al de adelante. Aquí hay tanta envidia y "mala leche" que cuando esperamos que nos salga algo, no le contamos a nadie porque o si no no sale. Estoy mamado de vivir en un país donde se muere más gente de la envidia que de cáncer. Así como dijo Cochise.
  • La economía. Hacer plata en Colombia honestamente parece una utopía sacada de uno de los libros de 'Gabo' (es puro realismo mágico). Si usted no hace algo indebido o es familiar de alguien que sí lo hizo, entonces es de los que les toca trabajar como mula para tener un lugar en donde meter la cabeza, tal vez un carrito o una moto (que no puede utilizar todos los días) y tal vez, para invitar a la familia de vacaciones, una vez al año, a las playas de Melgar. Estoy mamado de vivir en un país que tiene la calidad de vida de Siria, pero que cobra como si fuera Dubái. Un país en el que los impuestos son una barbaridad. Un lugar en el que para comprar casa, toca pagarla cuatro veces en un período de 15 años. Un sitio en el que te piden un diploma universitario para limpiar mesas y en el que, sin sonrojarse le ofrecen un millón de pesos mensuales a alguien a quien le exigen cinco años de experiencia, dos idiomas y un diploma profesional (ojalá de alguna universidad acreditada). Estoy mamado de vivir en un país en donde "mi plata no vale".
Finalmente me iría de Colombia en un santiamén porque solo aquí pasan unas cosas que parecen sacadas de una película de Tarantino: empalan a una mujer después de violarla, descuartizan a un niño y entierran sus restos, le pegan con silicona caliente un collar-bomba a una señora y luego lo hacen explotar, una mujer prostituye a su hija de ocho años, un padre secuestra a su propio hijo para cobrar rescate, siembran minas quiebrapatas y las untan con mierda para que las heridas se infecten, etc. Y no son casos aislados, cosas como estas pasan frecuentemente y a nosotros nos dura la indignación lo que se demoran en salir estas palabras: "y ahora los deportes y las noticias del espectáculo...". Estoy mamado de estar mamado de Colombia.

Razones por las que me quedaría en Colombia
  • Por su potencial. Tengo escasos 35 años y en ellos he podido ver parcialmente lo que podría llegar a ser este país. He visto, de manera aislada, la benevolencia de las personas, la calidez humana, actos desinteresados de honestidad y lealtad. Me he sentido en familia aun estando rodeado de extraños.
  • Esta tierra. No he viajado mucho por el mundo, conozco algunos países y el resto me los he imaginado a partir de lo que me han contado, lo que he visto y leído en los medios. Aun así me aventuro a asegurar que no debe haber en el planeta un país más prolífico que el mío. Uno tira una llanta al campo y crece un árbol de llantas. Es como si hubiéramos heredado la casa más bonita del barrio, la mejor ubicada. Este país es lo más parecido a un paraíso.
  • Las mujeres. No soy homofóbico, pero me parece increíble que en Colombia hayan hombres que prefieran intimar con otro congénere antes de disfrutar con otro premio que nos ganamos: la belleza de la mujer colombiana. Además de lo físico, son excelentes esposas, novias, amantes, amigas, confidentes, madres, hijas, etc., (no faltará la excepción que confirma la regla), lo cual las convierte en seres únicos. 
  • Nuestra cultura. Somos ciudadanos del mundo (en el buen sentido de la palabra). Si hay que beber vamos desde chirrinchi hasta el más exclusivo de los coñacs. Bailamos lo que nos pongan, solo hablamos un idioma, pero "nos bandeamos" en los otros 3.000. Somos los que dicen que donde comen dos, comen tres, le echamos más agua a la sopa y cambiamos la ensalada por huevo. Un café es la excusa perfecta para adelantar cuaderno y aunque sabemos que somos mala paga, siempre fiamos. 
Finalmente me quedaría porque aquí hice mi vida y aquí debería terminarla. Porque siendo un país con tantos problemas, siempre hay alguien que le echa un chiste a uno y logra que nos burlemos de nuestras propias desgracias. Porque celebramos cosas tan ridículas como "el segundo himno más bonito del mundo" o "la mejor cola". Porque somos felices en un mundo infeliz. Me quedaría... Escribiendo razones pero mañana voy a manejar solo tres horas para llegar al llano, en donde pasaré de 5 grados a 32, porque estoy invitado al matrimonio de alguien que no conozco, porque bailaré, comeré y tomaré (lo que haya) y porque probablemente, cuando ya esté cansado de "parrandear" me voy a sentar a hablar de todo lo que pasa en Colombia y a formular la pregunta del millón a mis interlocutores: ¿irse o no irse?

Y esa es la cuestión.

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