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Bogotá D.C., Colombia
Publicista (de los pocos orgullosos de serlo que quedan), especialista en marcas y Máster Jedi en mercadeo estratégico. Diatribero sin remedio, apologista de la razón, escritor, columnista y ecumeniquista. En Twitter me encuentran entre trinos perdidos calibre 36: @donnyrossoff

viernes, septiembre 25, 2015

Colombia, la cura para la locura



Estructuras jerárquicas, pirámides y pirámides invertidas, temas y subtemas,... Y mil reglas para escribir de maneras adecuadas, conforman los cánones que nos rigen a los que vivimos, comemos y respiramos letras. Sin embargo hoy, y con el perdón de don Miguel de Cervantes, voy a hacer catarsis verbal acerca de lo que he definido, 'vivir en Colombia, la cura para la locura'. Con el perdón de los lectores voy a escupir barbaridades sin ningún orden lógico, como si estuviera al frente de ellos y con unos cuantos tragos en la cabeza.

Solo en Colombia: un padre abusa sexualmente de su hija de ocho meses (?). Aquí consideran arrojar ácido a una mujer en el rostro y desfigurarla: "lesiones personales". Solo en Colombia todo es susceptible de convertirse en una bomba: un burro, un libro, un balón, una muñeca y hasta una paloma (la rata con alas emblemática de la paz). Aquí, según muchos, el segundo país más diverso del mundo la cifra de muertos por desnutrición supera el millón de niños en un año. Solo aquí la gente se indigna por un perro callejero o por los animales que los circos usan, pero celebra cuando algún grupete de criminales desocupa miles de galones de petróleo en dos fuentes hídricas. Solo aquí la gente marcha contra los gobernantes por los que después vota. Solo en Colombia la gente cree que tirando basura a la calle le da trabajo al basurero que la recoge. Solo aquí la gente cree que por la paz, las farc van a cambiar 30 mil millones de dólares por un mínimo. Aquí le llaman paz a cualquier arreglo chimbo. Aquí le llaman cárcel a un municipio y le dicen penas a las curules. Aquí la gente que monta en bicicleta se cree superior moral e intelectualmente. Aquí los que abogan por la eliminación de la tauromaquia, son sendos carnívoros. Aquí le hacen novela a cualquiera, pero no cualquiera escribe una novela. Aquí, el fútbol es la excusa perfecta para apuñalar a alguien. En Colombia, los cánticos tienen acento argentino. Aquí cualquiera con mucha personalidad y sobrenombre de can ('Dálmata, Reykon, Balvin,etc.) se vuelve el artista del momento. Aquí la gente piensa que todo lo soluciona a punta de marchas, de hecho, debe haber daños en la propiedad privada para que la marcha por el respeto a los demás tenga "efecto". Solo aquí las personas piensan que destruyendo la ciudad donde viven, atacan las finanzas de los políticos contra los que arengan. Aquí hay de todo y de nada, y el único producto en el que somos competitivos, es ilegal. Aquí hay socialistas de Iphone y McDonalds. Aquí nos peleamos por todo, pero no somos capaces de remover ni a un Edil de su cargo. Aquí tienen más poder los celadores y las secretarias que los dueños de las empresas. Las mujeres viven buscando un príncipe azul, y cuando les llega, no es el azul que estaban esperando. Aquí si usted hace justicia por propia mano, le sale por un ojo. Aquí gana más dinero alguien que limpia vidrios en un semáforo que un médico. En Colombia desde una gripa hasta un cáncer se cura con antibiótico. Aquí matan gente todos los días, pero para pensionarse hay que llegar a los 65 años. Aquí ponerle un collar bomba a una persona es delito político. De hecho aquí sabemos qué es un collar bomba. En Colombia los muertos votan. En nuestro país es preferible botar la leche que regalarla. Solo aquí le llaman 'Puerta de Oro' a una ciudad sin alcantarillado y 'Capital Mundial del Libro' a una ciudad donde el promedio de lectura es 0,9% libros por año y el alcalde de turno habla tuteando y usteando simultáneamente. Aquí a un violador de niños le dan casa por cárcel y al tiempo condenan a cinco años a un tipo que se robó un caldo de gallina. Solo aquí suspenden y cancelan vuelos porque los controladores aéreos no fueron recogidos en la casa o están desayunando. Aquí a una chismosa chismosa, le dicen periodista periodista. En Colombia la reportería se volvió lo mismo que seguir en Twitter. En Colombia sabemos qué es el 'Paseo de la Muerte'. Solo aquí las prepago pueden pagar prepagada. Aquí la gente celebra la entrega del país al terrorismo para que a "Uribe le duela". Solo aquí le dicen a Colombia "la más educada": sí, a la que ocupó el puesto 65 entre 65 países en las pruebas PISA. Aquí se inventaron "los días sin carro", con carros y trancones. Solo Colombia tiene como principal producto de exportación novelas de narcos, pero su gente se emputa cuando le dicen "narco". Solo aquí una Fiscal, encargada de impartir justicia, es asesinada por su propio hijo quien le propinó 8 puñaladas en el cuello. Únicamente en Colombia hacen un Festival Vallenato y lo inauguran con Ricardo Arjona. Solo aquí el número del chance sale en la panza de una rana (y la gente lo juega y se lo gana). Colombia es el único país que se enorgullece de tener el segundo himno más bonito del mundo, pero no sabe según quién. Solo aquí, un país de indios, para ofender a alguien le decimos: 'chibcha'. Aquí en Colombia los congresistas "debaten" cuánto se quieren ganar. La Capital tiene el metro más preparado de todo el mundo (60 años de estudio). Solo Colombia se enorgullece de una artista que no se sabe el himno nacional. Solo en Colombia a algo falso le dicen "positivo". Aquí las autoridades se hacen los ciegos con el trago adulterado... 

Aquí y solo aquí, comer, respirar y vivir estas cosas todos los días, son el remedio irremediable contra la locura.

Si después de esto usted se aterra o se chifla por cualquier otra vaina, es porque o vive desconectado de la realidad colombiana o se fue a vivir a Venezuela (porque esos sí están más que blindados contra la demencia que cualquier otro).

Y ya, fin. Como en el libro que lee la protagonista de 'Bajo la misma estrella' (Hazel Grace) - Un Dolor Imperial -, voy a terminar este escrito en medio de




(Es claro que no somos conscientes de todo lo que acontece en el mundo, de hecho hay situaciones religiosas, territoriales y culturales que justifican agresiones y crímenes abominables. Sin embargo en Colombia, donde no existen diferencias milenarias o religiosas de mayor relevancia, pasan cosas tan pero tan absurdas, que superar o inmutar la sensibilidad del colombiano promedio, es una tarea utópica).

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