Clientes de esta humilde tienda

¿y aquí quién atiende?

Mi foto
Bogotá D.C., Colombia
Publicista (de los pocos orgullosos de serlo que quedan), especialista en marcas y Máster Jedi en mercadeo estratégico. Diatribero sin remedio, apologista de la razón, escritor, columnista y ecumeniquista. En Twitter me encuentran entre trinos perdidos calibre 36: @donnyrossoff

viernes, marzo 03, 2017

Escribir calma la úlcera

Hola, me había dado un periodo sabático (o un tiempo, como dicen los novios) de escribir y de plasmar en este espacio, al que algunos amigos y seguidores aún asisten, ideas, reflexiones, críticas y hasta madrazos, provenientes de la ardua labor que es vivir en este mundo, en este país y en esta ciudad.

Vuelvo porque aunque lo he tratado todo, nada me quita ese ardorcito en la parte alta del estómago, que me produce saber y tratar de entender por qué somos como somos. 

Es claro que al primer síntoma, como buen colombiano, lo natural es autodiagnosticarse... "Gastritis, úlcera, estrés, tome Omeprazol y vuelva a verme en una semana" dijo Donny M.D. Claramente y aunque soy más competente que muchos de los galenos del país, quienes usan el Acetaminofen como panacea para cualquier dolencia del cuerpo humano, la molestia persistía y es más, me daba a las 7:00 a.m., al mediodía y a las 7:00 p.m. Con el tiempo mi médico y yo, concluimos que el factor detonante de mi molestia era vivir en Colombia, así como el agente causante era ver las noticias. Mi médico me mandó a dieta rigurosa de noticias, boletines, periódicos, trinos y cualquier cosa que conllevara información "gastrítica". Naturalmente y como lo he hecho muchas veces, rompí la dieta con descaro. El doctor, un poco frustrado utilizó otros procedimientos alternativos, para darle al chiste. Pasamos por medicina alternativa, yoga, psicología, etc. Y sí, fue así que volví a las letras... La conclusión: escribir calma la úlcera.

Por ejemplo escribir acerca del cinismo imponderable de Santos: diciendo que era un "oportunista" aquel político que usara la paz como tema de campaña. O Gina Parody y su novia, saliendo del país a esconderse, mientras que recurren a llamar "uribista" al único medio informativo, que con sendas evidencias, demostró que desde sus cargos de Ministras aprobaron una carretera (para que la hiciera Oderbrecht), que "casualmente" desembocaría en Puerto Parody.

Escribir acerca de lo repugnante que resulta ver a Gustavo Petro y a Hollman Morris, miembros de ese aborrecible partido llamado 'progresista' y autores intelectuales y materiales de una de las peores alcaldías de las que se ha tenido noticia en Bogotá, hacer una campaña para revocar al nuevo alcalde, cuyo delito ha sido, en menos de un año, intentar revertir todo el daño que cometieron los alcaldes antecesores en los últimos 12 años. 

Escribir sobre lo ignominioso que es ver que ahora un guerrillero, cuyos delitos fueron obviados con la excusa de la paz, se va a ganar $1.800.000 y el Estado lo va a armar, para que funja como escolta de sus excomandantes, mientras que en el país hay más de 2,5 millones de desempleados, 9 millones sobreviven del "rebusque" y cuando el salario mínimo, que le ofrecen a un profesional por un trabajo de 48 horas a la semana, no pasa de 750 mil pesos.

Escribir sobre lo ultrajante que resulta la indiferencia de la gente ante los actos de corrupción del Presidente, en el escándalo de Oderbrecht. Si no sabe qué pasó, le hago una breve cronología:

1. Otto Bula, otrora congresista santista, una vez se ve pillado en el escándalo, prende el ventilador y echa al agua al Presidente. Declara que le dio 1 millón de verdes para que los pusiera en la campaña de reelección del 2014.

2. 'Juhampa', desmiente. ¿Cómo creerle a un delincuente? (Raro, cuando hay más de 2.000 políticos presos por parapolítica, a partir del testimonio de presos convictos y condenados).

3. 'Juhampa' vuelve al ataque y amenaza con extraditar a Otto Bula.

4. Otto Bula, a través de una carta que tiene la caligrafía de un niño de 4 años con Párkinson y en donde su nombre está mal escrito (Oto), se retracta y exonera a Santos y a su campaña de recibir dineros calientes.

5. Bula ya no es considerado por el mandatario como un delincuente, sino como un testigo clave en el asunto Oderbrecht (en donde también está salpicado Óscar Iván Zuluaga, del Centro Democrático).

6. Otto Bula es trasladado a la cárcel "resort campestre" situada en Crespo, en donde se espera que siga denunciando políticos, ojalá de la oposición.  

Escribir acerca de la risible ironía implícita en que una senadora aliada de este gobierno, esté recogiendo firmas, dizque para una consulta anticorrupción. 

Escribir sobre... ¡Un momento!, ya no siento la molestia. Por ahí creo que el tratamiento funciona. Espero que a usted leerlo le funcione igual que a mí. Próximamente, más úlceras.

@donnyrossoff

No hay comentarios.: