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Bogotá D.C., Colombia
Publicista (de los pocos orgullosos de serlo que quedan), especialista en marcas y Máster Jedi en mercadeo estratégico. Diatribero sin remedio, apologista de la razón, escritor, columnista y ecumeniquista. En Twitter me encuentran entre trinos perdidos calibre 36: @donnyrossoff

sábado, agosto 25, 2018

Consultivitis



Mañana 26 de agosto, Colombia se prepara para otra jornada electoral. El turno ahora es para una renombrada Consulta Anticorrupción. ¡Sí, así se llama!

Cualquier caminante desprevenido quedaría perplejo ante tamaña locura: preguntarle a la gente (con el vulgar costo económico que conlleva) si está de acuerdo con la corrupción o no. Aunque su sorpresa se desvanezca, cuando se entere de que aquí también nos preguntaron a través de un plebiscito si queríamos paz o no, y cuyo resultado negativo, valió poco, porque el proceso de paz, terminó implementándose. Hoy por hoy, ese proceso no es más que un "bastardo" que ya nadie reconoce y por el cual nadie responde.

Volviendo a la consulta de mañana, hay que señalar la innegable ironía que hay en el hecho de que sea promovida por un par de senadoras (una de ellas con varios procesos en su haber), y su respectivo partido político (también untado de groseros escándalos de corrupción). 

También hay que cantar el gol mediático que incluyeron en ella (la consulta), al preguntar a la ciudadanía, si quería bajar el sueldo de los congresistas, aun cuando para este servidor, es inexplicable cómo bajarle el sueldo a un parlamentario (corrupto), lo hace menos corrupto (parlamentario).

Asimismo, diagnosticar la crónica 'Consultivitis' que padece el país (y su moribundo erario), reconociendo que estas preguntas, en algunos casos, no tienen efectos jurídicos y en otros ya hacen parte del marco legal-constitucional. Además, sabiendo que dicho ejercicio podría haber utilizado otros mecanismos más prolijos y menos onerosos (consulta web).

No desconocer el aumento y acentuación de la polarización y violencia "social" inherente al colombiano. Lo anterior en base a que sus entusiastas y ad honórem hinchas han inundado el espectro digital y cotidiano con mensajes amenazantes y turbadores acerca de lo que pasaría en el país si no se llega a alcanzar el umbral. A lo que sus detractores han respondido con invitaciones al abstencionismo y al rechazo del mecanismo popular, como castigo a las imprecaciones e insultos que han recibido de Claudia López (una de las dos principales promotoras, que en los pasados comicios hasta invitó a esconder las cédulas de los votantes de la centro derecha). ¡Amanecerá y veremos! Literalmente.

En fin, escribo esto para apaciguar los ánimos y para volver a pedir (como ya se ha hecho en otros textos) que ojalá respetemos las opiniones ajenas, que si usted vota no salga corriendo a quemar la casa de su vecino que no lo hizo.

Para un país con los problemas económicos que tiene Colombia, esta 'Consultivitis' es un lujo que no se debió permitir, pero ya es un hecho, por lo cual mañana ejerza su derecho (de votar: sí, de votar: no, o de abstenerse) libremente.

Espero de todo corazón que mañana todo salga bien (sea cual sea el resultado) e inmediatamente se regulen este tipo de convocatorias, no solo por el efecto nocivo que tiene en la opinión pública al acentuar las orillas ideológicas, o por abrirle otro hueco a los raídos bolsillos de la Nación; sino porque a este paso vamos a terminar preguntándonos cada dos meses si estamos de acuerdo con el maltrato infantil, si queremos combatir el cáncer, si la selección Colombia debe tener un DT nacional o extranjero o cualquier otra inquietud que mueva en redes sociales al proletario y sediendo de causas, pueblo colombiano.

@donnyrossoff



AVISO PARROQUIAL: no se vaya a poner bravo ni a perder la fe en la democracia si el resultado de mañana no lo satisface. Es muy probable que esta consulta no funcione, así alcance el difícil umbral... ¿Por qué?

1. Porque las leyes vigentes tienen los suficientes "dientes" para castigar los actos de corrupción y prevenir que se presenten este tipo de actuaciones. 

2. Porque la primera y la séptima pregunta –que hacen alusión a la reducción del salario de los congresistas y limitar sus periodos–, de ganar, obligarían a modificar la Constitución, lo cual no se puede hacer mediante una consulta popular.

3. Porque el mecanismo adecuado para hacer estas reformas de tipo constitucional es un referendo, no una consulta popular como la que se promueve.

4. Porque la democracia participativa es necesaria, pero no se pueden someter al voto popular todos los temas de alcance nacional, debe haber restricciones en asuntos constitucionales.

5. (Y muy importante) Porque la lucha contra la corrupción debe ser con un enfoque educativo y general, en el fondo usted y yo sabemos que nuestra idiosincracia (o indiosincracia) premia al vivo, la malicia indígena, al vivo que vive del bobo, al avispado, a las roscas –cuando se está en ellas–, a las palancas –cuando nos favorecen–. 

Si no quiere corrupción, no sea corrupto usted.






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